Home / Artículo / opinión / Los asuntos pendientes del Apolo XI

Los asuntos pendientes del Apolo XI

Es una sala medio a oscuras, de un pequeño motel de carretera. Tiene manchas de humedad por las paredes y está retirado varias millas de cualquier ciudad medianamente grande. Es el lugar ideal para nuestra redención.

Estamos en la sala: Hutchins, Lovell, Grace, Roberts y yo. No puedo decir que los conozca realmente, pero lo que vivimos juntos nos ha unido de algún modo más allá de la amistad o el odio. En el día de hoy y por primera y única vez vamos a hablar sobre cómo engañamos al mundo con el viaje a la luna.

Lovell es el más joven y el más atormentado por los demonios de la vergüenza. Él se encargó de las comunicaciones entre el Apolo y Houston. Realmente eran salas prácticamente contiguas. Su labor consistía básicamente en introducir ruido en la señal de audio para que pareciera realmente lejana. Ahora con la voz temblorosa nos cuenta que no puede contarle la historia a su hija.

Grace es un tipo grandote, de pelo blanco y un aspecto mucho más tranquilo que los demás. Fue el enlace con el gobierno de Kennedy. Con voz serena nos cuenta que el pobre “buen” presidente murió sin intuir ni de lejos la verdad. “Ahora que los rusos ya no son un problema… es momento de que los americanos sepan la verdad.”

Roberts es un tipo extraño hasta en esta reunión de tipos extraños. Las enormes gafas de pasta negra hacen más función de antifaz que de corrector de la miopía. Hoy en día diríamos de Roberts que era un “friki informático” de la época. Su trabajo consistía en dar verosimilitud a los equipos que mostrábamos por cámara y de los que hablábamos en las charlas técnicas. Hoy en día dirige una empresa de videojuegos. Cree que el contar la historia le va a dar mucho dinero, y quizás el guión de su próximo éxito.

Hutchins después de un largo silencio se levanta y nos dice al grupo que prefiere dar una rueda de prensa abierta en lugar de este cónclave de chupapollas. Pese a sus malos modales él era el jefe de prensa de la NASA y encargado de seleccionar la información (y desinformación) que propagábamos a los medios. Nos dice que aprovechemos que nos hemos reunido para hablar con sus contactos en el Washington post y que la verdad se sepa más allá de esta sala.

Yo aprovecho mi turno para levantarme, saco de mi americana la GLOCK 40SW con silenciador y disparo un tiro en la cabeza a Lovell, Hutchins y Grace. A Roberts lo ejecuto de dos tiros por la espalda porque se levanta de la silla queriendo huir.

Soy Sam Smith, del servicio secreto de inteligencia de los EEUU, yo organicé esta reunión. En la época de la misión del Apolo XI pertenecía a la DIA y me ocupaba del bienestar y la seguridad nacional.

Hoy en día… sigo en activo.

 

  • Óscar Fernández –

13 comments

  1. Where can I buy online uk http://designermenu.co.uk/wp-content/pharmacy/amoxon.html how much does cost per pill in canada.